El fantasma del mercantilismo energético y nuestra relación con el Estado
Como bien señaló Mile Cacic en su columna de Expreso, la energía no puede convertirse en un espacio donde se privatizan las ganancias y se socializan las pérdidas. Esta advertencia nos obliga a reflexionar sobre nuestra propia relación con el Estado y la responsabilidad que tenemos como ciudadanos. En el Perú, la energía no solo mueve industrias: sostiene la vida cotidiana de millones de familias. Por eso resulta inaceptable que, cada vez que una empresa asume riesgos desmedidos, pretenda que sea el ciudadano quien pague la factura. La reciente crisis por la ruptura del gasoducto de Camisea lo demuestra con crudeza: el costo de la energía saltó de $30/MWh a $300/MWh porque las plantas térmicas tuvieron que recurrir al diésel. Las compañías que........
