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¿Por qué el “Registro de Vándalos” podría terminar siendo un espejismo? Por Jorge Schaulsohn

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08.06.2026

Doy por descontado que es altamente probable que el congreso terminará aprobando una versión “descafeinada” del proyecto de ley que crea el registro, que no contemplará la posibilidad de suspender derechos y beneficios sociales tales como la como la PGU; y que su aporte a resolver el problema del vandalismo será bastante más limitado de lo que el gobierno cree y la gente espera.

Enderezar el clavo. El presidente Kast tenía que rellenar un vacío, tapar el hoyo que le arruinó, en parte, el inicio de su mandato, donde la ciudadanía observaba atónita cómo la principal bandera de lucha de Republicanos parecía totalmente ausente de las prioridades del gobierno.

La agenda de seguridad había quedado atrapada en la opacidad de una gestión críptica y confidencial, de una ministra que exigía que creyésemos que todo estaba bajo control.

Como era de esperar, el presidente utilizó la cuenta pública para “enderezar el clavo” reviviendo una promesa de campaña: crear un “Registro de Vándalos e Incivilidades”.

Que consiste básicamente en un listado de personas que serían privadas del goce de determinados derechos y beneficios sociales y otras prestaciones, por haber sido condenadas por incurrir en conductas delictuales o incivilidades. Una nueva fórmula para combatir a los “vándalos” que atentan contra los bienes públicos y privados y el deterioro de la convivencia urbana.

Uno de sus anuncios más “audaces” que inmediatamente capturó la atención y respaldo de la ciudadanía, descolocó a la oposición y revitalizó al oficialismo.

Viabilidad jurídica. Nadie discute que el vandalismo debe ser combatido. Quien destruye infraestructura pública, agrede a funcionarios policiales o causa daños al patrimonio común debe enfrentar las consecuencias de sus actos.

Que el Estado no puede ser indiferente frente a conductas que degradan la vida en común y que quienes las protagonicen, enfrenten consecuencias que irán más allá de las sanciones penales tradicionales. Palabras del presidente Kast.

Sin embargo, una política pública no puede evaluarse únicamente por la potencia de su efecto........

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