Un retrato
14 de marzo 2026 - 03:08
Tenía en la recepción un aire de pertenencia a la Cosa Nostra, Dai un bacio alla nona, ragazzo, un algo de Maria Licciardi que, más que una estructura criminal, dirigía una familia como tantas otras: repleta de cariño, reproches y silencios. La visita a su casa se anunciaba con un mínimo de 20 minutos de antelación o al visitante no le quedaba otra que curtirse en el arte de la espera. Era coqueta, gastaba una elegancia anacrónica que te reconciliaba con la belleza primitiva y llevó hasta el final un pelo platino largo recogido en una coleta.
Renegó siempre del sentido gremial de la vejez, de cabellos escachados, barajas sobre la........
