Una resistencia ridícula
MADRID 19 Jun. (OTR/PRESS) -
Hay resistencias heroicas y admirables, como la del soldado que soporta la tortura hasta la muerte por no dar información al enemigo, o la del creyente, que prefiere seguir soportando el martirio antes de abjurar de su religión.
Pero hay otras resistencias que no tienen otro objetivo que prorrogar una situación que es imposible variar, y cuya prolongación no causa admiración sino estupor y, cuanto más se alargan, asombran durante un escaso tiempo hasta que caen en el ridículo.
El primer libro que se publicó sobre Pedro Sánchez........
