Dialectalismos que valen un imperio
Hay revueltas que no solo se hacen con tractores, pancartas o cortes de carretera, sino también con palabras. Revolta Pagesa es un buen ejemplo de ello: una revuelta que se expresa desde los campos, pero también desde el hablar de quien los trabaja. Cuando el campesinado habla, lo hace con un catalán arraigado, diverso y sin filtros, un catalán que no pide permiso. Es un catalán valiente, forjado a lo largo de los siglos, que se ha ido endureciendo y afinando con los años, con el trabajo duro y con una relación directa con la tierra.
Es un catalán vivo, cotidiano y genuino, que no solo explica una manera de hablar, sino también una manera de pensar, de vivir y de defender lo propio
Escuchar declaraciones de campesinos de todo el país, con acentos y expresiones muy diferentes, estos días ha hecho evidente que la lengua no es uniforme ni neutra, sino profundamente territorial. Cada palabra arrastra paisaje, memoria y forma de vivir. Es un........© ElNacional.cat
