Provincialismo en la Barcelona del PSC
El PSC se encarga de proyectar una capital subyugada a la españolidad, sin alma y, sobre todo, sin conflicto. Y los macroeventos son el vehículo para proyectar una grandeza vacía, una ciudad desnacionalizada, sin carácter, sin historia y sin ningún vínculo con el resto del país. En la mente de la gente del PSC, Barcelona es poco más que una imagen comercializable, un escenario para hacer cuatro chavos a disposición del sector turístico que les cobrará. El problema de validar el discurso de que la capital del país necesita este tipo de saraos es que parte de un complejo de inferioridad que nunca la hace estar plenamente a merced de sí misma. Si el valor que damos a la capital depende de quién la compra, la condenamos a estar perpetuamente en venta.
El discurso de la grandeza moldea Barcelona para convertirla en un producto comercializable en el que la pertenencia, la catalanidad o la capitalidad no salen a cuenta. No sé ni si hace falta escribir, pues, hasta qué punto esta........
