Irán, la gran derrota de Trump
Cuando faltan pocas fechas para que se cumplan cuatro meses de la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán el pasado 28 de febrero, es muy probable que la capitulación del presidente Donald Trump acabe marcando irremediablemente el balance de su segundo mandato presidencial. Aunque cualquier acuerdo de paz merece, en principio, un respaldo por lo que supone de poner punto y final a la pérdida de vidas humanas, el memorándum acordado del final del conflicto bélico, que se firmará este viernes en Ginebra, es un castigo a la frivolidad política que emana de todas las decisiones de la Casa Blanca. Los objetivos que se planteó Trump al anunciar la guerra con Irán no se han conseguido, su posición en el concierto internacional es más débil que antes, el coste económico que ha tenido ha sido inmenso y aquella bravuconería inicial con la que empezó la guerra, afirmando que Estados Unidos lograría una victoria total y completa y que Irán debía aceptar una rendición incondicional, ha quedado en una chulería propia de su lenguaje tabernario.
Lo único cierto es que la presunta fortaleza estadounidense lo es hoy un poco menos. No es imbatible y el régimen de los ayatolás sigue al frente de Irán........
