De aquellos polvos vienen estos lodos
De poco vale llorar por las más de 2.200 hectáreas que ya han quemado en el macizo de Les Gavarres y que, si vamos a las estadísticas, supone aproximadamente una cuarta parte de todo lo que se quemó en 2025 y muy lejos de las 518 en 2024, un año con un verano excepcionalmente tranquilo. Llegará el momento de evaluar la labor de prevención de los bosques catalanes y si se actuó a tiempo con el fuego, sobre todo a la hora de pedir toda la ayuda necesaria cuando se vio que no se podía atajar exclusivamente con los medios propios, pero ese tiempo no es ahora. Lo primero, apagar el fuego y dar tranquilidad y apoyo a las miles de personas que aún siguen confinadas o que han abandonado su vivienda por precaución.
Sabemos que este incendio se inició por el uso de una radial en un día de riesgo extremo. La justicia hará su camino, ya que el trabajador está detenido y veremos también si se le había facilitado la información suficiente de la empresa que lo había contratado. Repito, ahora, apaguemos el fuego. Y tengamos, en todo caso, una mirada más larga: en........
