Imaginen que somos inteligentes
Este sería mi modesto consejo para los políticos (y la gente de su entorno) que quieren pedirnos cosas, ya sea el voto, la simpatía, que les creamos o que simplemente les escuchemos. Como en aquella serie titulada Pretend It's a City, de Martin Scorsese, con Fran Lebowitz, sobre la hipótesis (descabellada) de que Nueva York sea, efectivamente, una ciudad donde la gente vive, y no un bonito escaparate para turistas, convendría aquí partir de la hipótesis de que el ciudadano o el votante es una persona inteligente. No alguien que prefiere TikTok a las bibliotecas, o que no sabe detectar cuándo alguien quiere llevarlo al huerto, o que no sabe distinguir una verdad de una simpatía. Cada día el voto es más imprevisible, pero si quieren interpretar mínimamente los cambios radicales del comportamiento electoral, les aconsejo (de nuevo) imaginar, por si acaso, que somos inteligentes. Que quizá (solo quizá, ¿eh?) los vemos venir. Que hay discursos que, por bonitos o bien argumentados que estén, quizá no cuelan.
Esta legislatura es un fracaso. Para todos, en Catalunya y en España. Como todos los partidos y líderes implicados lo saben, y el año que viene hay elecciones, ahora asistiremos (y ya asistimos) al poco edificante espectáculo de echarse las culpas los unos a los otros. ¿Quién tiene la responsabilidad del desastre? ¿Pedro Sánchez, sus incumplimientos y su cinismo? ¿El deep state y........
