Dominar Barcelona
Aliança Catalana no encontrará un candidato a la alcaldía de Barcelona hasta que su dirección no reconozca abiertamente —y con modestia— que los problemas de la capital de Catalunya no son los problemas de Ripoll. El circo que Pedro Sánchez organizó este fin de semana con los supuestos demócratas del mundo era una ocasión perfecta para recordar que el velo islámico es un peligro folclórico al lado de la presión cultural y psicológica que sufren los catalanes de Barcelona. Pretender convertir la ciudad en la capital internacional de la justicia social mientras se arrincona la lengua y los jueces de Madrid persiguen independentistas es de una perversión admirable.
En Barcelona, el enemigo principal de los valores occidentales no es el islamismo, sino los restos del franquismo que aún estructuran el poder
En Barcelona, el enemigo principal de los valores occidentales no es el islamismo, sino los restos del franquismo que aún estructuran el poder
En Barcelona, el enemigo principal de los valores occidentales no es el islamismo, sino los restos del franquismo que aún estructuran el poder. El islamismo es un problema, pero el enemigo estructural es la élite castellanizada por la dictadura que usa la inmigración como herramienta de sustitución lingüística. Si decimos que el velo islámico amenaza la libertad de las........
