Trump, métete con alguien de tu tamaño
Después de la pandemia, el volcán, la Dana y el apagón, a Pedro Sánchez solo le faltaba un ataque de Estados Unidos para así pasar a la historia como el presidente más accidentado. No: aunque con Trump todo es posible, Estados Unidos no va a bombardear Madrid, ni los Delta Force van a sacar a Sánchez de Moncloa, como fantasea la ultraderecha haciendo vídeos de IA. Pero sin llegar al extremo de un ataque militar, Trump tiene muchos otros botones que pulsar y con los que puede hacernos mucho daño. A lo largo del último siglo Estados Unidos ha demostrado su rico repertorio de recursos con los que intervenir países, asfixiar economías, tumbar gobiernos y forzar acuerdos ventajosos para sus intereses.
Dicho a la llana, Pedro Sánchez no tiene ni media hostia frente al abusón de la clase. La desigualdad de fuerzas es enorme, y España no tendría ninguna opción en un enfrentamiento directo con Estados Unidos. Llevamos las de perder, qué duda cabe, lo que hace más valiosa la posición de España frente a la guerra de Trump y Netanyahu contra Irán. Por eso Sánchez no puede ir solo en este pulso, necesita muchos apoyos.
