Pasajes de cortesía
Siendo una niña de 7 años, Liliana Villarreal Ibarra les insistía a sus padres para que la llevaran a conocer el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Henry Villarreal y Lilián Ibarra entendieron temprano cuál era su vocación. Hoy, Lili tiene una responsabilidad de la mayor presión operativa en la NASA. Es la Directora de Aterrizaje y Recuperación. Su labor fue el ‘Seguro de vida’ de la Misión Artemis II, recuperando la nave y los tripulantes en el mar. Por ella, hoy somos más cercanos a la NASA y al mundo. Honrando la inigualable belleza de Cartagena, promocionaremos la ciudad en el universo. Emigdio Morales, tío político de Lili, lidera una tertulia informal con temas del turismo espacial. Allí también asiste William Spicker, experto en el atraque satelital de sofisticados buques de cruceros por el puerto. Desde la tertulia, el odontólogo espacial Germán Martínez aspira a diseñarle la sonrisa a los astronautas. Asegura que, en Saturno, bellas mujeres quieren dar visto bueno a los terrícolas. Habrá que cantarles los boleros de Manzanero, para ver con ellas la luz del otro lado de la Luna.
Y es que la Luna será una útil estación de tránsito, que hoy luce desértica y triste. Seguramente, seremos nosotros los encargados de embellecerla. Gran obra hizo Dios creando la Tierra, un planeta lleno de vida y hermosura. Cartagena ha sido privilegiada, el amerizaje de Orión pudo haber sido frente a sus playas, pero era mejor continuar nuestra Protección Costera y el Gran Malecón, y no paralizar la actividad turística y portuaria. Dumek no se detiene y hace obras de sol a sol.
El arquitecto Pedro Ibarra, tío de Lili, tiene instalado un telescopio con el que observa el espacio, las murallas y el horizonte marino.
La ciudad tiene excelentes expertos para la planificación y el futuro desarrollo. Ya imagino al director de Tránsito, José Ricaurte, haciendo cursos para manejar la movilidad desde la Luna. Nos moveremos por los caños y lagos en botes sin pilotos y sin policías. Podremos ver más lejos y más alto desde la ola marina de Barlovento y desde La Popa, ese natural faro de luz que antaño guio a los marinos y hoy inspira a nuestra gente.
Ahora la IA y los contactos en la NASA serán acicate para el desarrollo de Cartagena, reduciendo tiempos y costos. Hay que elegir bien ahora que se aproximan las elecciones. En las tertulias se habla de embarcar a unos personajes al espacio, sin tiquete de regreso. No conozco si en esas misiones se pueda conseguir uno o dos pasajes de cortesía para salvar a Colombia. Pero hay que hacer la vuelta.
