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García Harfuch: tan lejos de AMLO y tan cerca de EU

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19.08.2026

Los elogios desbordados que el director de la DEA, Terry Cole, tuvo ayer desde Buenos Aires para Omar García Harfuch, al llamarlo “socio de confianza y buen amigo de Estados Unidos”, confirman que el secretario de Seguridad y hombre fuerte de la presidenta Claudia Sheinbaum, se ha vuelto el funcionario mexicano en el que más confía el gobierno de Donald Trump y en el puente que mantiene la comunicación y evita el rompimiento, en medio de la tensión que hoy prevalece entre Palacio Nacional y la Casa Blanca.

En la misma medida que Washington toma distancia López Obrador y le retira visas a sus hijos y colaboradores más cercanos a los que investiga por diversos delitos, el acercamiento y los gestos hacia García Harfuch por parte de la administración Trump se convierten en la señal de que el embate contra la corrupción y la narcopolítica mexicana tiene destinatarios específicos que apuntan inevitablemente al pasado sexenio y a las redes de poder y de complicidad con el narcotráfico que tejió y que sigue manejando aún desde fuera del poder el expresidente mexicano.

Para decirlo con toda claridad y traduciendo los mensajes que se están mandando cada vez más directos desde el primer círculo del trumpismo: la guerra contra el narcoterrorismo mexicano, declarada desde Washington y que ya empieza a escalar conforme se acercan las elecciones intermedias estadounidenses, tiene muy claro quiénes son, en estos momentos, los enemigos a los que quieren combatir, extraditar y enjuiciar, todos vinculados directamente a López Obrador; y quienes son sus aliados en el gobierno de la doctora Sheinbaum.

Porque el discurso del director de la DEA, en el que se ensalza la labor y la trayectoria de Omar García Harfuch, no buscaba sólo endulzarle el oído al jefe del Gabinete de Seguridad de México. Más bien fue un mensaje directo al expresidente que, en su administración, se enfrentó y menospreció a la poderosa agencia antidrogas del país vecino, negando y retrasando permisos a sus agentes en el territorio mexicano y entorpeciendo sus labores de investigación y combate a los cárteles de la droga, a los que defendía en su discurso y protegía en su sexenio.

Las palabras de Cole, en la Conferencia Internacional para el control de Drogas que se lleva a cabo en la capital de Argentina, confirman por qué desde Washington presionaron tanto para que el secretario de Seguridad de México acudiera a Buenos Aires y por qué la presidenta Sheinbaum tuvo que hacer malabares e inventarse una “votación democrática” de sus funcionarios de seguridad para justificar su decisión de enviar a García Harfuch con la representación de México a la cumbre de la DEA.

"(Las organizaciones) operan a través de las fronteras y explotan cada debilidad. Enfrentarlas requiere inteligencia sólida, investigaciones agresivas, operaciones coordinadas y la determinación de llevar la misión........

© El Universal