Tráfico de influencias al más alto nivel en licitaciones de limpieza
Hablemos del gran negocio que representa la limpieza de todas las instalaciones donde opera el gobierno, es decir, las dependencias de la administración pública federal. Se trata de miles de metros cuadrados de oficinas, hospitales, escuelas, museos y un larguísimo etcétera que conforman un gasto estimado de 40 mil millones de pesos al año.
Es un gran negocio porque el ejército de 60 mil empleados que vemos todos los días realizando esa noble labor, no es contratado directamente por el gobierno, sino concesionado a empresas conocidas como “terciadoras”, una especie de outsourcing que se supone había desaparecido.
Resulta que en ese millonario asunto hay un empresario que ha resultado ampliamente beneficiado por los gobiernos de la 4T. Se llama José Juan Reyes Domínguez y controla a un amplio número de firmas comerciales conocidas como “el Cártel de la Limpieza”.
Aquí le he informado de múltiples irregularidades reportadas a esta columna de quien no solamente constituye empresas un día sí y otro también para simular competencia entre ellas y seguir ganando contratos, sino que evade obligaciones al no registrar en el IMSS a la totalidad de los empleados que contrata, con lo que evade tributar unos dos mil 400 pesos mensuales por trabajador. Nada más haga las cuentas.
Aun así, Reyes Domínguez ha ganado una y otra vez millonarias asignaciones con las secretarías de Energía, el Bienestar, Salud, Medio Ambiente, del propio IMSS-Bienestar, el ISSSTE, el INDAABIN, Aeropuertos y Servicios Auxiliares y el Instituto Politécnico Nacional. Vaya, hasta la Secretaría de Hacienda, responsable de un contrato marco que define reglas para este tipo de licitaciones, ha contratado a empresas del cártel.
Reyes Domínguez ha sido denunciada ante órganos internos de control de las dependencias y directamente ante la secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno que su estrategia es migrar los contratos de las principales dependencias a empresas recientemente constituidas por él mismo y sin reunir los requisitos establecidos, todo con el apoyo del jefe de la Unidad de Administración y Finanzas de la SHCP, Jorge Trejo Bermúdez, quien debería ocuparse precisamente de que eso no sucediera.
Así, en lugar de la empresa “Armot” -ganadora de múltiples contratos vigentes- ahora veremos en su lugar a “Ultra Nayaa........
