Capos muertos, guardias abatidos, civiles asesinados y nada de investigación
La reciente caída de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", se ha presumido desde las tribunas oficiales como una victoria definitiva e histórica del Estado sobre el crimen organizado. Sin embargo, el estruendo de los aplausos no logra silenciar una realidad trágica y alarmante que quedó al descubierto este fin de semana: el operativo cobró la vida de 28 elementos de las fuerzas armadas, entre militares y agentes de la Guardia Nacional. Esta masacre institucional no solo representa una pérdida humana irreparable, sino que pone en perspectiva la verdadera naturaleza y los costos de la guerra militarizada en México.
Para entender la magnitud de estas 28 bajas oficiales en un solo evento, es imperativo revisar cómo operan normalmente nuestras corporaciones castrenses frente a los civiles. De acuerdo con el documento técnico Análisis de la propuesta de reforma constitucional sobre las fuerzas armadas, elaborado por las organizaciones Data Cívica e Intersecta, la letalidad militar suele ser abrumadoramente asimétrica y se ha mantenido como una política de Estado ininterrumpida a través de las últimas administraciones.
Los datos históricos son escalofriantes. Durante la mal llamada "guerra contra el narco" de........
