Derecho y poder
El derecho en su compleja relación con el fenómeno del poder puede ser visto desde dos perspectivas opuestas: o como un conjunto de normas que sirven para regular el ejercicio del poder (y por ello limitarlo y controlarlo, es decir, normarlo), o bien como un conjunto de normas que son la mera expresión, la formalización, de las decisiones que el poder toma.
Desde la primera, el derecho es asumido como un dique y un freno para los eventuales excesos y abusos del poder en su ejercicio (aquí el derecho es, como lo plantea el liberalismo político moderno, la fuente de donde emana el poder —éste es instituido por el derecho— y el conjunto de reglas que determinan cómo y con qué límites —hasta dónde— puede ejercerse); mientras que, desde la segunda, el derecho es un mero instrumento, un canal mediante el cual la voluntad del gobernante cobra forma y vigencia en la vida cotidiana (la típica postura del marxismo que concibe al derecho como una “superestructura” cuya única función es la de legitimar, estructurar y........
