menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

¿Vuelven los asesinatos políticos, ahora con la 4T?

21 0
25.07.2026

El miércoles pasado estaba desayunando unas quesadillas y unos tacos. Nada más. No hacía otra cosa, sólo gozaba sus primeros bocados del día. Con destreza, como tantos mexicanos, Francisco Alejandro le estaba metiendo el diente y las muelas a unas quecas con salsa, tal como usted y yo lo hacemos desde siempre en el changarro que más nos gusta, ahí, justo en la calle o en el mercado de nuestros amores culinarios.

Iba en pants rojos y sudadera azul marino. Llevaba tenis. Parecía un día cualquiera, hasta que lo ejecutaron, hasta que un sicario lo coció por la espalda a balazos calibre nueve milímetros en un puesto de comida cercano a su casa, en el municipio de San Pablo Etla, en la zona metropolitana de la ciudad de Oaxaca.

Detengámonos un instante y sopesemos. Imagine usted que es mitad de semana, que se levanta, se baña, se lava los dientes, se viste, coge sus llaves y se va a desayunar algo rico a la calle antes de ponerse a trabajar. Se acomoda en un banquito de plástico verde-azul mar Caribe, sonríe mientras empieza a salivar a causa de los olores de las fritangas que aroman todo. Da los buenos días al taquero y a la quesadillera, platica de cualquier cosa, revisa el WhatsApp en su teléfono, verifica unos correos, se asoma a las redes rápidamente, pide de beber un refresco, y ya tiene listo frente a usted -en la barra y sobre un mantel rojiblanco- el primero de sus manjares que baña con salsa picosita.

Pura felicidad, hasta que por detrás se acerca una moto con dos batos, uno desciende, desenfunda, y le sorraja tres balazos. Pum-pum-pum. La marca de la casa, el sello del sicariato nacional. Lo pusieron, lo siguieron, lo mataron. México mágico. Usted se entera que ya está muerto por la fracción de segundo en que alcanza a percibir el estruendo que le silba detrás de las orejas. Luego, nada, unos, dos, tres golpes secos de........

© El Universal