menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El tío Alfonso, un adiós necesario

16 0
16.04.2026

El tío Alfonso, un adiós necesario

Esta semana no encontraba un tema que me obligara a escribir. Eso cambió de manera radical hace unos minutos, cuando recibí un texto doloroso de la mujer de mi tío Alfonso Leongómez, el hermano menor de mi mamá. Hoy Alfonso está hospitalizado en una clínica de Bogotá con un diagnóstico que no es bueno, lo que, como siempre ocurre en estos casos, alborotó no solo el cariño que desde siempre le tuve, sino los cientos de recuerdos que me acompañan en nuestra relación de 77 años.

Cuando nací, por allá en el año 48, Alfonso me llevaba diez años, diferencia que en esa época era mucha, pero que se fue reduciendo con el paso del tiempo. No solo porque yo maduré muy rápido, sino porque Alfonso siempre mantuvo la frescura juvenil de quienes crecieron en la época del rock and roll de los años 50: un ritmo y unas letras más juveniles que las del rock posterior, más oscuro en los años 60 y mucho más en los 70 y 80. Los años 50, cuando Alfonso se hizo adolescente, si bien empezaron con la guerra de Corea y terminaron con la Revolución cubana, marcaron la consolidación de las clases medias en Estados Unidos y en Europa occidental, así como su inicio y crecimiento en América Latina y Asia. Una clase media a la que, sin duda, pertenecíamos, así mi madre afirmara a veces que por nuestras venas corría azul de metileno.

No recuerdo mucho las épocas en que Alfonso vivió con nosotros en Washington, adonde fuimos a parar cuando Rojas Pinilla nombró a mi papá........

© El Universal