Mbappé y el mundo al revés
La historia de la senadora paraguaya que amenaza con demandar a Kylian Mbappé por violencia de género parece sacada de la ficción. Es, sin embargo, una historia ridícula pero verdadera. Más todavía: es una historia doblemente absurda y doblemente escandalosa que, por lejana que parezca, nos recuerda lo que ya pasa en México.
El primer absurdo es el burdísimo racismo de la senadora Celeste Amarilla. Después de que Francia eliminó a Paraguay en los octavos de final del Mundial —con gol de penal del propio Mbappé—, la legisladora tuiteó algo inaceptable bajo cualquier estándar. En una publicación llamó a Mbappé “camerunés colonizado” que estaba “fingiendo duro ser francés”. Le dijo “resentido”, “rico nuevo”, “prepotente” y “feo”.
Por si fuera poco, en otro tuit —el más grotesco— la senadora continuó con su diatriba racista. Escribió que Mbappé era un “bruto” que “no aprendió ni a escribir”, que “en vez de leche materna chupaba cocos” y que “lo más instruido que escucho [sic] eran chimpancés”.
Es absurdo y es escandaloso que, en pleno siglo XXI, una senadora de un país que se ostenta........
