El tigre no es como lo pintan
El tigre no es como lo pintan
Durante años, la carrera de Abelardo de la Espriella fue construida alrededor de una imagen de firmeza, carácter y victorias judiciales. Algunas de sus defensas fueron vistas como actos altruistas, otras mediáticas y otras de convicción jurídica; otras, sin embargo, quedaron rodeadas de profundas controversias. Y entre todas ellas, una sobresale por su dimensión internacional, política y moral: la defensa y cercanía con Alex Saab.
Porque aquí existe una diferencia que Colombia no puede ignorar.
Una cosa es el abogado litigante. El abogado tiene el deber constitucional y profesional de defender incluso a los personajes más cuestionados. El derecho a la defensa es sagrado en cualquier democracia seria. Nadie debería ser condenado por ejercerlo.
Pero otra cosa muy distinta ocurre cuando la relación supera los límites del litigio y entra al terreno de la cercanía personal, emocional, mediática y reputacional.
Y ahí aparecen palabras que hablan........
