Las emociones que mueve el debate electoral
Votar no es un ejercicio puramente racional; es, sobre todo, una respuesta a lo que sentimos frente al país que vivimos y a lo que tememos y anhelamos. Entender una elección exige leer a qué emociones apelan y por qué. Todas las campañas buscan lo mismo: tocar fibras específicas del ánimo colectivo y convertirlas en decisión.
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Hoy en Colombia los candidatos compiten por conectar con el sentir nacional, y esa disputa se juega entre tres emociones: miedo, rabia e indignación.
El miedo nace de la sensación de amenaza: algo puede perderse —la seguridad, la salud, la estabilidad, las reglas de juego—, y eso activa una necesidad inmediata de protección. No invita a deliberar, invita a resguardarse. En contextos de alta incertidumbre —como el actual—, el miedo puede ser una emoción poderosa para movilizar votantes, incluso más en la segunda vuelta que en la primera.
La rabia y la indignación, en cambio, son emociones de........
