Colombianos y colombianas, buenos días
Una de mis primeras columnas en este diario fue dirigida al presidente Pastrana, justo al inicio de su mandato, en el año 1999. En ese tiempo Pastrana iniciaba todos sus discursos televisivos con “Colombianos, buenas noches”, hasta que mi columna le recordó que las mujeres también hacían país, trabajaban sin cansancio y pagaban impuestos y que por supuesto nos tenían que reconocer, saludar y nombrar en cualquier discurso oficial. Y lo logramos, pues la siguiente alocución televisada del presidente se inició con “colombianos y colombianas, buenas noches”.
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Han pasado veintisiete años. Presidente De La Espriella, nombrar a las mujeres en los discursos oficiales es un asunto de respeto por unas conquistas que ya tienen varias décadas. Y quisiera pensar o, más exactamente, hubiera querido pensar que una derecha relativamente ilustrada hubiera........
