menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

No abandonemos la política: sobre la propuesta de Rufián

10 0
31.05.2026

Opinión No abandonemos la política: sobre la propuesta de Rufián

Hacer política no es estimar votos, preparar relatos alternativos frente al discurso del odio, hablar de política de manera que encaje en los algoritmos tecnológicos o en los medios de comunicación. Todo eso forma parte de la política. Pero los modelos de voto no son la política. La democracia, entendida de forma radical, transita por conversaciones cotidianas, formas de vida, pautas de consumo, querencias partidistas o asociacionistas, en definitiva, por el “abajo” de la sociedad. También por el “arriba” de dicha sociedad, por los ascensores institucionales, por las representaciones electorales, por entre las élites culturales y por los consejos de grandes empresas. Prestar atención a ese “arriba” es necesario, este artículo no lo pone en duda.

Ya hablemos de izquierdas, derechas, progresismos, utilitaristas, municipalistas, hoy toca ver, en general, como la política es encerrada en ese arriba, poco dinámica, muy de trincheras ya establecidas. En esos bandos o tribus que se definen, parece tener más aliento el discurso duro y hermético de un “nosotros” que pide sacrificar a “otros” y las más de las veces a “ellas”. El más claro exponente es la derechona tradicional y la ultraderecha de aprendices a señoritos, los cuales proclaman su derecho a pisotear al resto, que se relamen con un hipotético bote salvavidas que tire por la borda a quienes no se ajustan a su ordenamiento de calado neofascista. 

La izquierda institucionalizada, en sentido amplio, algo participa de ese hermetismo, de esos cierres. Se considere ésta como la real, la cuqui, la sostenedora de sus verdades, la posibilista, o ponga usted el adjetivo. Emerge la coartada de la apelación a los tiempos urgentes (¿cuáles no lo han sido?) y del echar cuentas aplicando el método D’Hont (¿y por qué no echar también otras cuentas de qué ha ocurrido con el fracaso desde el municipalismo para acá?) que, siendo un elemento necesario para hacer política, es a la vez una falsa salida para colaborar en el descafeinamiento........

© El Salto