Lunes de cuchillos largos en el Partido Laborista: Starmer, al filo de la dimisión
Keir Starmer se rinde. Es el titular con el que abrían los rotativos británicos: el primer ministro planea anunciar su dimisión este mismo lunes para dar paso a un relevo en el Partido Laborista, que todo apunta que heredará Andy Burnham, exalcalde de Manchester y ganador con mucha contundencia de los recientes comicios parciales de Makerfield.
La semana era un mar de dudas sobre la continuidad de un Starmer que prometió aferrarse al cargo y dar la batalla antes de ser sustituido, porque "para eso había sido elegido, para representar a los ciudadanos". Pero las voces críticas que clamaban por un relevo ante el deterioro de su popularidad eran ya demasiadas como para sostener esa situación, y el premier británico abandonará el cargo, presumiblemente, este lunes. ¿El hecho que ha dinamitado esta transición? La citada votación de Makerfield celebrada el pasado jueves, en las que, pese a tratarse de unas elecciones pequeñas, con menos de 76.000 censados de los que apenas votó el 50%, el triunfo de Burnham fue tan contundente que convenció plenamente a sus compañeros de que su figura es clave para frenar a la ultraderecha y de la importancia de ponerlo al frente de la formación progresista. El candidato laborista obtuvo casi 25.000 votos, más que la suma del resto de partidos juntos, y aventajando significativamente a los 19.000 logrados conjuntamente por los dos partidos de la derecha extrema, Reform UK (la formación del polémico líder euroescéptico Nigel Farage) y su escisión, Restore Britain.
Todo apunta a la dimisión de........
