menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El póker de ases de Sánchez que demuestra que Andalucía es una buena noticia

29 0
19.05.2026

A primera vista, los resultados de los comicios andaluces son negativos para el PSOE, en la medida que obtiene su peor resultado histórico en escaños en su tradicional feudo del sur de España (28 escaños), habrá de afrontar como principal partido de la oposición los próximos cuatro años y cierra un miniciclo electoral de derrotas junto a Extremadura, Aragón y Castilla y León. Pero la primera vista suele ser engañosa.

Dicho ciclo es fruto de una estrategia del PP que ha fracasado en sus expectativas de gobernar sin depender de la ultraderecha de VOX (ahora depende de ellos más que antes de adelantar los cuatro comicios autonómicos) y, en el caso andaluz, revalidar la mayoría absoluta de Moreno Bonilla. La entrada de VOX en Extremadura y Aragón (vicepresidencia y 2/3 consejerías), que “apretará aún más” en Castilla y León y también resulta decisiva en Andalucía, delimita lo fallido de esa estrategia y abre un melón (la llamada “prioridad nacional”) que lleva la agenda al lugar que menos le interesa al PP y más a los ultras: la inmigración. Un escenario que al PSOE y, en general, al bloque de la izquierda, le resulta cómodo.

Sin embargo, a un modelo donde las expectativas de unos y otros, PSOE y PP, se han visto frustradas, pese a mantener los gobiernos autonómicos los segundos, se le unen tres elementos positivos para los socialistas en clave generales de 2027: el cambio de tendencia del periodo 2018-2026, la recuperación de la izquierda alternativa, y los cuatro ases con los que Pedro Sánchez puede jugar y ganar en un cara-a-cara contra Alberto Núñez Feijóo.

El cambio de tendencia 2018-2026

En 2018, las elecciones andaluzas supusieron un batacazo histórico del PSOE, que pasó de los 47 escaños de 2015 a 33, habilitando el cambio de gobierno a un Moreno Bonilla con solo 26 escaños (dos menos, ojo, que María Jesús Montero el 17M). Constituyó entonces lo que llaman desde el bloque de las derechas “un gobierno de perdedores”, apoyado en la muleta de la ultraderecha, que irrumpió en esas elecciones con 12 escaños, y en el fenómeno de Ciudadanos (21).

Desde ese año, la derechización del hemiciclo inició un periodo de consolidación que se confirmó con las elecciones de 2022, en las que el PP absorbió a Ciudadanos, consiguiendo la mayoría absoluta (58 escaños), VOX siguió avanzando hasta 14, la izquierda alternativa protagonizó su mayor batacazo (pasando de 17 a 5), y el PSOE perdió otros tres hasta 30. Eso marcó un momentum de la derecha con perspectivas muy halagüeñas, debido a la desaparición fáctica de la muleta de la izquierda alternativa al PSOE, duplicada en base electoral por VOX, y a su propia tendencia alcista.

Esa tendencia alcista, cual campana de Gauss, ha tocado techo, marcando en las elecciones del 17M el inicio de su declive: el PP no perdía escaños (y ha perdido cinco) desde que empezase el ciclo. Al mismo tiempo, la mejor noticia es que VOX ha paralizado también su ascenso, pese a ganar uno.

Los factores clave de la proyección a futuro (análisis técnico) son los siguientes:

Puntos de inflexión pasados: La curva muestra cómo comunidades como Andalucía alcanzaron su cresta en 2022 (66.1% de la cámara), iniciando una suave bajada en 2026 que acelera su pendiente descendente hacia el final de la década.

Pérdida de mayorías absolutas: El modelo matemático proyecta que entre 2028 y 2030 la suma de PP y Vox caería en las cuatro regiones por debajo de la línea crítica del 50% (mayoría absoluta), lo que abriría la puerta a cambios de ciclo político o bloqueos institucionales.

Dinámica de la campana: La simulación asume un desgaste por gestión simétrico al crecimiento rápido que experimentaron ambas fuerzas entre 2019 y 2025.

La recuperación de la izquierda alternativa

A la inflexión de las derechas, se le suma que, por primera vez desde la irrupción de VOX, se recupera la izquierda alternativa, gracias al mantenimiento en cinco escaños de Por Andalucía (Podemos e IU) y al hecho de que Adelante Andalucía haya cuadruplicado sus escaños (de 2 a 8): la izquierda alternativa, sumada, tiene más votos que VOX (15,97% de los andaluces frente a 13,82%).

Esto ha ocurrido al tiempo que la curva de deterioro del voto socialista se estabiliza: pese a perder dos escaños, toca........

© El Plural