El Binomio de Oro
Rafael Orozco e Israel Romero significan una coincidencia musical que como avance tecnológico irrumpieron en la escena musical folclórica con una propuesta tentadora para la industria discográfica y como una desobediencia positiva que saltó la muralla de contención que protege la ortodoxia de nuestro folclor.
Rafael Orozco, con su voz cálida, sentimental y profundamente humana, logró interpretar el amor y el desamor con una autenticidad que aún hoy estremece. Israel Romero, por su parte, elevó el acordeón a una dimensión de elegancia y precisión que rompió esquemas para definir los estándares que le dieron estatura de modernidad al vallenato. Juntos, no solo hicieron canciones, construyeron un lenguaje emocional que no desentona pese a los inevitables cambios generacionales.
El vallenato con el Binomio de Oro contó la memoria del territorio raizal, pero con rumbo fijo y claro propósito se plantearon reconocer que hay momentos en........
