El punto ciego de la selectividad: quién corrige los exámenes y con qué criterios
Las carencias de la PAU
El punto ciego de la selectividad: quién corrige los exámenes y con qué criterios
Una investigación de la UNED y de la Complutense pide la doble corrección desde el inicio y la formación común de los evaluadores de la PAU para reducir la desigualdad entre estudiantes
Los exámenes actuales “son 17 pruebas distintas en cuanto a contenido” que, además, “se corrigen de forma diferente”, apuntan los expertos
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Primer día de la PAU catalana, en la UFP. / Belén González
La PAU puede ser una prueba necesaria y útil, pero, tal como está diseñada actualmente, no garantiza que todos los estudiantes sean evaluados en condiciones equivalentes. Solo será realmente justa si adopta una serie de cambios. Entre otros, la doble corrección desde el inicio y la formación específica de los evaluadores. Así lo defiende la profesora Judit Ruiz-Lázaro, vicedecana de Innovación e Investigación de la facultad de Educación de la UNED, a partir de los resultados de una investigación publicada la semana pasada.
La investigación no aporta evidencias de la inflación sistemática de las calificaciones en los centros privados frente a los públicos, las famosas ‘notas infladas’
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Titulado ‘La investigación sobre el acceso a la universidad en España: revisión bibliométrica hasta 2024’, el trabajo analiza décadas de producción científica sobre el acceso universitario. Ruiz-Lázaro, como investigadora principal, señala que los resultados apuntan a la necesidad de tomar varias medidas para que la selectividad cumpla con su verdadero objetivo: “identificar de la forma más igualitaria y objetiva posible a los estudiantes más preparados para cursar estudios superiores”. La primera medida, que tiene que ver con la corrección, pretende evitar que los criterios subjetivos de los evaluadores dejen de estar latentes. La investigadora propone que los correctores –docentes de universidad y de instituto– reciban un entrenamiento y una formación específica, algo que ya existe en algunas comunidades, pero que no responde a un protocolo común.
En conversación con este diario, Ruiz-Lázaro reclama también la doble corrección, que, actualmente, solo se activa cuando el estudiante la solicita, normalmente como reclamación y no como garantía previa. “Lo que proponemos es que sea la norma desde el principio, no el recurso al que se acude cuando algo ya ha salido mal”, explica Ruiz-Lázaro, que firma el estudio junto a dos profesores e investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, Coral González Barberá y José Luis Gaviria-Soto.
Judit Ruiz-Lázaro, vicedecana de Innovación e Investigación de la facultad de Educación de la UNED / El Periódico
"La selectividad no garantiza........
