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Gibraltar cuenta los días para que caiga la Verja: “Cuando la tiren, a mí me hacen reina”

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21.06.2026

15 DE JULIO, FECHA TOPE

Gibraltar cuenta los días para que caiga la Verja: “Cuando la tiren, a mí me hacen reina”

En los próximos días se firmará en Bruselas el Tratado entre Reino Unido y la Unión Europea sobre el futuro encaje de la colonia. Las barrera físicas de paso deben ser eliminadas antes del 15 de julio.

Los “llanitos” se debaten entre la esperanza de dejar atrás para siempre los años duros del cierre de la frontera con Franco y el temor a que aumente la inseguridad o llegue una avalancha de nuevos residentes

Imagen de La Línea de la Concepción y Gibraltar. Al fondo, Marruecos. / Google Earth

En Gibraltar hay cosas que ocurren muy rápido. Uno se puede casar en 24 horas, como en Las Vegas. Allí todavía recuerdan las bodas de dos de las parejas más de moda de los sesenta: John Lennon y Yoko Ono, en 1969, y Víctor Manuel y Ana Belén, en 1972.

Pero hay otras cosas en el Peñón que van muy despacio, que se cuentan en lustros, décadas o incluso siglos. Hace 322 años que los británicos tomaron militarmente este punto estratégico, el más al sur de Europa y puerta de entrada del Mediterráneo.

Cinco son los años que han estado negociando Reino Unido y su colonia con la Unión Europea y España un tratado para ver cómo hacer encajar al territorio en el espacio de libertad de movimiento Schengen y la Unión Aduanera tras el Brexit. Lo anunciaron el 11 de junio de 2025 y el texto, de mil páginas, entrará en vigor en los próximos días, antes del 15 de julio.

Y 13 fueron los años que los gibraltareños pasaron literalmente encerrados en el pequeño territorio de siete kilómetros cuadrados, después de que el dictador Francisco Franco ordenara, en 1969, el cierre de la frontera. Que nada ni nadie entrara ni saliera por la Verja. La frontera que los propios británicos habían levantado en el istmo de tierra para adueñarse de aún más territorio se convertía en una jaula para decenas de miles de personas. Fue un castigo porque los “llanitos”, como se llama a los habitantes de Gibraltar, habían votado por abrumadora mayoría a favor de quedarse en Reino Unido en un referéndum convocado por su Gobierno. “Nos quedamos como británicos”, titulaba entonces el diario local Gibraltar Chronicle.

Aquella etapa traumática no la olvidan en la colonia ni en el lado español, en la ciudad de La Línea de la Concepción. “Yo tenía cinco o seis años cuando cerraron. Mi madre estaba conmigo a un lado, pero mi tía estaba en el otro. Tengo fotos en las que se nos ve hablando con nuestros primos a través de la Verja, como en las del muro de Berlín”, recuerda Lorenzo Pérez Periañez, empresario linense y portavoz del Grupo Transfronterizo que aúna a empresarios y sindicatos del Campo de Gibraltar y Gibraltar. “Aquellos 13 años fueron muy duros. Un familiar mío, cuando su padre en España se puso malo, se echó al agua para pasar al otro lado y le disparaban”, afirma Alfie Bassadone, representante de la Cámara de Comercio de Gibraltar. Había otra forma de llegar a España en aquella época que era una locura, recuerda la profesora Jenique Berllaque: ir en un ferri a Tánger y, desde allí, a Algeciras. Ella, gibraltareña con familia española, lo hacía con su familia.

“A mí me hacen reina”

El Tratado sobre Gibraltar es un texto muy técnico casi indescribrable para el común de los mortales. Pero su traducción en el día a día la tienen clarísima las 15.000 personas que cruzan la Verja a diario. En pocas semanas podrán pasar libremente de uno a otro lado.

Para los gibraltareños y británicos de Gibraltar, de pronto el mundo se hace mucho más grande y accesible. Antes ya podían entrar en España, por supuesto. Algunos de ellos, de hecho, tienen casas grandes con piscina en la comunidad de lujo gaditana de Sotogrande, algo impensable en la angosta colonia británica. Pero había restricciones, controles de pasaportes y colas. Si se producía........

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