La sombra de la guerra de Irak planea sobre el actual conflicto contra Irán
La sombra de la guerra de Irak planea sobre el actual conflicto contra Irán
Ambas disputas comparten justificaciones, objetivos y desarrollos, aunque bajo el presidente Trump, todo ha ido mucho "más rápido" y no ha habido siquiera debate previo en el Congreso de EEUU o en la ONU
A la izquierda, bombardeo en Bagdad en 2003 contra el Ministerio de Planificación. A la derecha, ataque israelí contra un oibjetivo de Hizbulá en el sur del Líbano. / AFP / RAMZI HAIDAR DPA / MARWAN NAAMANI
Han transcurrido casi dos décadas y media de aquel 19 de marzo de 2003, cuando la aviación estadounidense bombardeó con intensidad Bagdad, dando inicio a la operación 'Iraquí Freedom' (Libertad Iraquí), que a la postre se convirtió en una de las aventuras bélicas más desgraciadas que jamás ha emprendido EEUU en su historia. El régimen de Sadam Husein, al que se acusaba falsamente de almacenar armas de destrucción masiva, se desmoronó con facilidad, en cuestión de semanas. Pero lo que vino después tuvo un tremendo impacto, en la ciudadanía iraquí, en la reputación y credibilidad internacional de EEUU, y también en las relaciones entre el mundo árabe y Occidente. A continuación, algunas de las principales diferencias y semejanzas de ambos conflictos:
Una mentira, o media verdad, justificación para el conflicto
La supuesta posesión de armas de destrucción masiva por parte de los regímenes de Sadam Husein y de Alí Jameneí han sido la justificación que esgrimieron, tanto la Administración de George W. Bush en su día, como la de Donald Trump en la actualidad, para iniciar las hostilidades. En el caso de Irak, se trataba de armas químicas, mientras que en el de Irán, el problema radicaba en su programa de enriquecimiento de uranio susceptible de uso militar. En ambos casos, las acusaciones se vieron reforzadas por afirmaciones lapidarias que, o estaban envueltas en inconsistencias, o demostraron ser radicalmente falsas.
Un informe de 2002 elaborado por la inteligencia británica y manipulado por Alastair Cambell, el director de comunicaciones de Downing........
