Las bebidas espirituosas apuntan a jóvenes y extranjeros como salvavidas para frenar su crisis de consumo
Sector en la encrucijada
Las bebidas espirituosas apuntan a jóvenes y extranjeros como salvavidas para frenar su crisis de consumo
El sector, integrado por 143 empresas elaboradoras y 3.500 destilerías artesanales, redujo el año pasado la producción en un 3,8%, hasta los 322 millones de litros
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Un barman prepara un cóctel en un establecimiento de Barcelona. / MANU MITRU / EPC
Más de la mitad de los jóvenes europeos pertenecientes a las generaciones Millennial y Z (es decir, los nacidos entre las décadas de 1980 y 2010) aseguran que elegirían un 'spritz' antes que una cerveza cuando, en verano, les apetece tomar algo con los amigos. Es una bebida con un ritual muy 'instagrameable', con una estética que se sale de lo común y con un tintineo del hielo que le añade un toque divertido. Sin embargo, a pesar de este interés creciente, el 65% de ellos admiten que solo en ocasiones se atreven a probar algo distinto a su elección habitual.
A la industria de las bebidas espirituosas, lo que incluye tanto a fabricantes como distribuidores de whiskies, ginebras, rones y brandis, entre otros, no le está resultando nada fácil ganarse a los nuevos consumidores, hasta el punto que el pasado 2025 volvió a registrar un descenso de producción del 3,8%. Las 143 empresas elaboradoras y las 3.500 destilerías artesanales que integran la Federación Española de Bebidas Espirituosas produjeron, entre todas, alrededor de 322 millones de litros. El sector, formado en un 85% por compañías que son pymes, aporta 7.050 millones de euros a la economía española, sobre todo en concepto fiscal, ya que añade a las tasas habituales un impuesto especial sobre el alcohol, que grava el volumen de alcohol puro que contienen las bebidas que fabrica.
Según el 'Informe Socioeconómico del Sector de Bebidas Espirituosas 2025', presentado hace unas semanas, el 58,6% de las ventas de esta industria se realizaron en el sector de la hostelería, con precios que en los últimos cinco años acumulan incrementos de entre un 20% y un 30%. España, sexto país productor en la Unión Europea, destinó un total de 149 millones de litros de bebidas espirituosas a la exportación, por los que facturó por 1.510 millones de euros, un 4,7% más que en 2024. En volumen, las ventas al exterior también crecieron y lo hicieron en un 7,7%.
Bodegón de cócteles y bebidas alcohólicas, en una imagen de archivo. / Olga Kochina /123RF
El análisis señala, asimismo, que el sector cuenta con unos 3.800 centros de producción dedicados a la elaboración de bebidas espirituosas. La mayoría de estas empresas son de carácter familiar y de origen nacional, aunque el mercado está liderado por un número reducido de grandes grupos fabricantes e importadores que ocupan las primeras posiciones en términos de cuota de mercado, como la francesa Pernod Ricard, que en 2024 facturó en España 390,75 millones de euros; la británica Diageo, con unas ventas ese mismo año de 281,45 millones, o la caribeña Bacardí, con 203 millones.
Junto a ellas destacan las españolas Zamora Company (los inventores del popular Licor 43), que facturó 269 millones de euros en 2024; Grupo Osborne, con 251 millones vendidos hace dos años;........
