La cárcel abierta que Barcelona estrenará a final de año en la Zona Franca funcionará sin rejas y con reconocimiento facial
13.000 metros cuadrados
Habitaciones sin rejas y reconocimiento facial: Barcelona estrena a final de año el nuevo centro penitenciario abierto de la Zona Franca
El recinto está diseñado para albergar a 800 reclusos de la provincia de Barcelona que solo van a prisión a dormir o tienen algún tipo de seguimiento
La Generalitat cerrará las prisiones de Wad Ras y Trinitat y abrirá dos en la Zona Franca
Así será la nueva prisión de régimen abierto de Barcelona en la Zona Franca
Así será la nueva prisión de régimen abierto de Barcelona en la Zona Franca / Manu Mitru
Desde fuera podría pasar por ser un instituto, un ambulatorio o un edificio de oficinas. El nuevo centro de régimen abierto de Barcelona, ubicado en la Zona Franca, está compuesto por tres bloques diferenciados de color gris -la zona residencial- y blanco -las oficinas y dependencias de uso común-. Las instalaciones han roto con la estética de las prisiones y se ha usado otro tipo de tonos en su interior: desde el azul hasta el mango o el amarillo. Todo ello construido con material sostenible y de bajo mantenimiento, como la cerámica esmaltada, y con un sistema de seguridad de última generación: no hay rejas, tampoco llaves, sino tarjetas electrónicas, y en los tornos se usa un sistema biométrico de reconocimiento facial. El nuevo centro, que entrará en funcionamiento en el cuarto trimestre de este año, estará destinado a acoger a los internos que tengan el tercer grado penitenciario o semilibertad durante el último tramo de su condena y que solo van a dormir o a realizar algún tipo de seguimiento.
Se están ultimando los detalles de este recinto que ha contado con una inversión de 35,6 millones de euros
Se están ultimando los detalles de este recinto que ha contado con una inversión de 35,6 millones de euros
EL PERIÓDICO ha recorrido el nuevo centro penitenciario diseñado para albergar hasta 800 internos de la provincia de Barcelona que estén en semilibertad. Se están ultimando los detalles de este recinto que ha contado con una inversión de 35,6 millones de euros. Con su apertura se podrán cerrar definitivamente las dependencias penitenciarias que hay en la antigua prisión de la Trinitat, donde el Ayuntamiento de Barcelona construye edificios de viviendas de protección oficial. Los internos que van ahora allá a dormir o hacer un seguimiento pasarán al nuevo centro de la Zona Franca, que a la vez alojará a los que ahora se encuentran en la sección de hombres de la cárcel de mujeres de Wad-Ras, una........
