El buque 'fantasma' ruso a la deriva en el Mediterráneo: una bomba de relojería a la que nadie se quiere acercar
Amenaza de desastre ecológico
El buque 'fantasma' ruso a la deriva en el Mediterráneo: una bomba de relojería a la que nadie se quiere acercar
El riesgo de una explosión, el alto coste de la operación y el embrollo jurídico de su bandera, pues pertenece a un país sancionado, enturbia la cuestión de quién debe asumir la responsabilidad de asegurar la carga de toneladas de gas y diésel
El buque ruso Arctic Metagaz, a la deriva en el Mediterráneo. / MIGUELA XUEREB / AFP
El buque ruso Arctic Metagaz, atacado y abandonado con toneladas de gas y diésel, sigue a la deriva en el Mediterráneo central —cerca de Italia, Malta y Libia— convertido en una auténtica bomba de relojería. Pero lo que ya es una amenaza de catástrofe ambiental a gran escala también ha mutado en un laberinto diplomático y burocrático. Nadie parece dispuesto a aproximarse, ante el riesgo de una explosión, el alto coste de la operación y el embrollo jurídico de su bandera —perteneciente a un país sancionado—, lo que enturbia la cuestión de quién debe asumir la responsabilidad de asegurar la carga.
"Este no es un problema de Italia o de Malta, sino un problema de Europa", ha declarado Chris Bonnet, ministro de Transportes de Malta. Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zakharova, ha advertido que Rusia considera que, según el derecho internacional, la responsabilidad de la intervención recae sobre los Estados ribereños más próximos.
Ante la parálisis, una coalición de nueve países europeos, encabezada por Italia y Francia, ha escrito una carta a la Comisión Europea. En la misiva, advierten de que "las precarias condiciones de la nave, sumadas a la naturaleza de su carga especializada, constituyen una amenaza........
