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Los 12 miradores más espectaculares de Paradores: un recorrido único para un año de vistas inolvidables

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16.01.2026

Vista desde el Parador de Arcos de la Frontera en Cádiz al mirador de la Plaza del Cabildo / PARADORES

Bego Contreras

Enero ya está en marcha, pero no hay que preocuparse: aún hay tiempo para planear un año que se mire con otros ojos. Literalmente. Porque si algo hace falta tras el empacho de turrones y propósitos que ya cojean, es levantar la vista. Y qué mejor que hacerlo desde los miradores más espectaculares de Paradores: doce balcones privilegiados para asomarse a la belleza de España, uno por cada mes. No hace falta hacerlo en orden, pero si el visitante se anima a seguir el calendario, el año pasará volando… y con vistas.

Empezamos fuerte. El Parador de Ronda (Málaga) no tiene mirador: es el mirador. Ocupa el antiguo edificio del Ayuntamiento, justo al lado del Puente Nuevo, y desde sus balcones la panorámica es de vértigo. Verás que el Tajo se desploma bajo tus pies y la ciudad se alza sobre el paisaje escarpado.

En el interior, los salones amplios y luminosos invitan a sentarse sin prisa, con ventanales que enmarcan el paisaje como un lienzo. Y al salir, el casco histórico recibe al visitante con callejuelas encaladas, plazas tranquilas y el perfil de la sierra de Grazalema al fondo. Enero es para quien quiere estrenar el calendario con altura… y con vistas. Una excusa perfecta para aprovechar lo que queda del mes.

Terraza del Parador de Ronda, un enclave perfecto para relajarse / PARADORES

Seguimos con febrero, que pide nieve, y el Parador de Vielha (Lleida) la sirve con cucharón, sobre todo ahora que ha vuelto a abrir sus puertas recientemente, tras un periodo de reforma que ha servido para mejorar sus instalaciones y eficiencia energética. Construido en piedra y madera, se integra con el paisaje de forma natural, como si llevara siglos vigilando el Valle de Arán. Desde sus ventanales se contempla el río Garona serpenteando entre montañas, y al salir, Baqueira Beret queda a tiro de piedra para la práctica de esquí y otras actividades de invierno como snowboard, paseos en trineo o excursiones con raqueta.

Y para un plan más pausado, pueblos como Arties o Bagergue, junto al paisaje pirenaico, se presentan como decorados de película, con sus abetos, cumbres, y ese silencio que solo se rompe con las botas sobre la nieve. Ideal para los que creen que el romanticismo se mide en grados bajo cero.

El Parador de Vielha ofrece vistas a un paisaje de cuento / PARADORES

Las casas colgadas de Cuenca se hicieron para ser admiradas. Y desde el Parador de Cuenca, instalado en un antiguo convento dominico del siglo XVI, y reformado el pasado año, el espectáculo es único. Cara a cara con la ciudad suspendida.

Mientras, en el interior recibe al visitante un precioso y sereno claustro, una capilla convertida en cafetería, el antiguo refectorio de los monjes que hoy funciona como restaurante y además decoración renovada, mejoras en accesibilidad y una muestra de arte contemporáneo que incluye nuevas obras, que conviven en armonía y sin estridencias. El arranque de la primavera es ideal para pasear sin agobios y descubrir esta bonita ciudad y el encanto de sus alrededores. Además, la Ciudad Encantada queda a un paso.

El Parador de Cuenca ofrece las mejores vistas de la ciudad / PARADORES

Con la primavera recién estrenada, el

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