Guardianes de la historia entre Ibiza y el Líbano
Opinión | Pilar Ruiz Costa recuerda a Josep Maria López Garí
Guardianes de la historia entre Ibiza y el Líbano
Cuando Garí asumió que la historia acababa aquí, decidió que el imprevisto sería, al menos, en casa, lejos del frío hospital: ver una puesta de sol y comer un bullit de peix con los amigos en los que había formado su familia. Y aunque, en el contexto, tampoco era tanto pedir, la vida —o mejor dicho, la muerte— tenía otros planes, y todo lo que pudieron hacer fue girar la cama articulada para que, en lugar de a la nada en la pared, mirara a Dalt Vila, allá a lo lejos. Tras la fila continua de coches que, impasibles, continuaban yendo al trabajo, a dejar a los niños en el colegio, al supermercado.
Pero Dalt Vila, allá a lo lejos, miraba a Garí con gratitud. De algún modo, no había piedra en Ibiza que no estuviera en deuda con el arqueólogo. Peleó con uñas y dientes —y pico y pala— para que las historias enterradas no se perdieran entre las excavadoras de la desidia y la especulación.
Y era un amor correspondido: a la historia, a las piedras, a la tierra y a la isla. Lo llevaba grabado consigo con más tinta que cualquier tatuaje: en su nombre. Cuando reemplazó el José María binomio de sus padres por Josep Maria. Quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde elegimos ir. Como se decía en la película ‘La excavación’: “Tu trabajo no es sobre el pasado ni el presente, sino sobre el futuro, para que las próximas generaciones sepan de dónde vienen. Lo que las relaciona con sus ancestros”.+
Josep María López Garí, en 2005 en las excavaciones de sa Capelleta. / Cristina de Middel
Otro de los deseos interrumpidos de Garí era volver al Líbano, a seguir leyendo entre las piedras que comunican, como un hilo rojo, a aquellos fenicios llegados de Tiro (en el actual Líbano) que fundaron Ibosim (ahora Ibiza) en el siglo VIII a. C. La antigua ciudad de Ibiza, Dalt Vila, le miraba desde su lugar privilegiado sostenida sobre los múltiples estratos de fenicios, cartagineses, romanos, musulmanes o catalanes bajo la Corona de Aragón.
Al menos murió a resguardo del enésimo conflicto provocado por la avaricia sionista. Ajeno a que, tras causar una crisis humanitaria con más de mil personas muertas —más de un centenar, niños— y más de un millón de desplazados, varios ministros israelíes han verbalizado su intención de no permitir el retorno de la población y extender las fronteras hasta el río Litani. El sueño colonialista del “Gran Israel” abarcaría en torno al 15% del territorio libanés. Lo mismo que si vaciaran y nos robaran de un plumazo Baleares, Canarias, Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana.
Pero las bombas sobrevuelan unos pequeños carteles blancos y azules que advierten la ubicación de los yacimientos de Tiro y otros sitios del Líbano, recordando a los ejércitos la protección del patrimonio cultural bajo la Convención de La Haya de 1954, que obliga a respetar los bienes culturales incluso durante la guerra. Ojalá los carteles fueran más que una herramienta legal y simbólica; que la preservación del patrimonio es un principio universal que trasciende los conflictos, un escudo ante el hasta ahora impune Estado de israel.
El Ministerio de Cultura libanés y la Unesco denuncian que los ataques israelíes han dañado parte del área periférica del sitio arqueológico de Tiro al-Bass, que incluye la necrópolis fenicia del I milenio a. C., el arco triunfal romano y otras estructuras.
El deseo póstumo de Garí, desconocedor por completo del polvorín que amenaza la zona, era que sus cenizas se repartan entre Ibiza y el Líbano.
Y tiene todo el sentido. Qué es si no la arqueología, más que escudriñar los vestigios del pasado para que las generaciones futuras construyan su identidad desde el conocimiento de una conexión —más que histórica, vital— con nuestros ancestros.
En la necrópolis de Al-Bass encontraron un patrón ya observado en otros cementerios fenicios del Mediterráneo (Líbano, Chipre, Cerdeña o Sicilia). Entre los centenares de tumbas se documentaron enterramientos dobles: uno grande, con huesos calcinados o cenizas, y otro, a su lado, más pequeño, aparentemente vacío. Una pequeña vasija, con ofrendas o sellada con nada en su interior, lo que se interpreta como el recipiente del alma del difunto.
El cuerpo vuelve a la tierra, pero el alma perdura. La presencia de estelas en muchas de estas tumbas subraya esta creencia. Lo que pudiera parecer una lápida es, en realidad, un umbral entre dos mundos: una puerta simbólica. Entre sus motivos aparecen a menudo unos ojos esculpidos, señalando el lugar donde el alma puede ver o asomarse. Las ofrendas o restos de comida hallados apuntan a que, más que un punto de despedida, eran un punto de encuentro entre los muertos y los vivos.
Y a saber si la historia es lineal o una rueda de molino, donde el hombre tropieza dos —y tres y cuatro— veces en la misma piedra… hasta que aprende de ella. A saber qué pensarán ahora nuestros ancestros al asomarse por una puerta donde se ven caer las bombas, pero, creo —estoy convencida—, de que algunos aguardan, con gratitud e impaciencia, que vuelva Garí. Que vuelva.
Noticias relacionadas y más
Fallece en Ibiza el arqueólogo Josep Maria López Garí, apasionado del mundo púnico y fenicio
El autobús de los hermanos Marx está en Ibiza
In memoriam Josep Maria López Garí.
Suscríbete para seguir leyendo
Máxima tensión con un allanador de una vivienda en Ibiza: "¡Pégame un tiro!"
Detenido por matar a un hombre en Ibiza al robarle el reloj
Fonsi Nieto, motociclista: 'Te cansas de decirle al mundo todo lo bueno que tiene Ibiza
El consulado de Marruecos en Palma traerá un servicio móvil a Ibiza los días 18 y 19 de abril
Los mejores planes para la Semana Santa en Ibiza y Formentera
Vecinos al calor del plato más tradicional de la Semana Santa de Ibiza
Una 'mascletá' y la salida de la vuelta ciclista sorprenden el vía crucis viviente del Cristo de la Agonía de Ibiza
Emocionante homenaje de una cofradía de Ibiza a la mujer víctima de violencia machista: “El Cautivo siempre estará contigo”
El tiempo en Formentera: previsión meteorológica para hoy, domingo 5 de abril
El tiempo en Eivissa: previsión meteorológica para hoy, domingo 5 de abril
Trump anuncia la muerte de "muchos dirigentes militares" de Irán en un "enorme ataque" en Teherán
Kai Johnson lidera a un voraz Class Sant Antoni
Resultados de la Primitiva del sábado 4 de abril de 2026
