El día en que murió Gaudí
El día en que murió Gaudí
Fachada de la calle Provença de la Sagrada Família
Desde esta semana, una placa en el número 665 de la Gran Vía de les Corts Catalanes señala el lugar exacto en que «el 7 de juny de 1926, un tramvia atropellà l’arquitecte Antoni Gaudí. Tres dies mes tard, morí a l’Hospital de la Santa Creu».
El homenaje se enmarca dentro de los actos del Año Gaudí y recuerda no solo al icono, sino también al humano detrás del arquitecto. El recorrido desde este cruce de una de las grandes arterias de la Barcelona moderna —inseparable hoy del universo gaudiniano— hasta la hemeroteca de 1926 nos devuelve a la azarosa fatalidad, pero también a un artista discutido y admirado, contemporáneo y adelantado a cualquier tiempo, local antes de ser universal.
Junio de 1926 y los periódicos daban puntual cuenta de nuestras tropas en la llamada «situación de Marruecos». Hurtos, peleas y algún borracho, necrológicas y una sección de ‘Desesperados’ reportaba los intentos de suicidio. En Leningrado se erigía una estatua gigante de Lenin y el Citroen 10 HP «con frenos en las 4 ruedas» se anunciaba desde 5.600 pesetas.
Y en Barcelona «a quarts de set, el senyor Antoni Gaudí, qüi feia el seu passeig de cada dia, foü atropellat per un automòbil en la Gran Via, cantonada al carrer de Ballén. Recüllit per uns terrassans transeunts, foü requirit l’aüxili dels automòbils 5.889, 13.270, 18.412 i 18.873, els conductors de tots el qüals, amb manca absoluta de sentiments humanitaris, es negaren a portar a l’il-lustre arqüitecte a la Casa de........
