A 45 kilómetros de distancia
Opinión | La suerte de besar
A 45 kilómetros de distancia
A 45 kilómetros de distancia / Freepik
He conocido a Sara en Sevilla, una guía turística que explica la ciudad, su historia y sus anécdotas con pasión, conocimiento de causa y mucha gracia. Mi familia y yo pasamos toda una mañana pateando callejuelas y plazas, observando fachadas y profundizando en relatos pasados. Un placer. Aprender es un placer.
Sara nos contó que vivía en la ciudad hasta que esta la expulsó. No encontraba alquileres asumibles y se vio obligada a salir al extrarradio. Veinte kilómetros no fueron suficientes. Todo seguía carísimo. Treinta, tampoco. Acabó en un pueblo de 6.000 habitantes, a 45 kilómetros de su ciudad natal. Sara va y viene cada día. Son 30 minutos de trayecto de ida y otros tantos de vuelta. Aparca en una explanada a las afueras («De momento, gratis. Hasta que el ayuntamiento descubra el negocio») y se sube a un autobús que la deja en el centro media hora más tarde.
En su nuevo pueblo de residencia, las señoras toman el fresco y controlan exhaustivamente su agenda. Ella las llama «las mujeres del Excel», porque revisan quién entra y sale de su casita........
