Crónica de una Comisión
Crónica de una Comisión
El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, este viernes en la comisión de Interior del Congreso. / Chema Moya / EFE
Cuando Vox huele sangre, llama a Gil Lázaro. Falangista de viejo estilo, reciclado en el PP de Aznar, regresó a su querencia política originaria con la fundación de Vox. Su historia es la de un político profesional de larga experiencia y dureza extrema. Si lo dejan, se puede comer vivo a cinco Marlaskas y a diez Serradas Pariente, el peón que el PSOE llevó a la Comisión a llorar. En la Comisión de Interior en el Congreso ya no había ni sangre. En realidad se olía a cadáver. Así que Gil Lázaro habría noqueado al Gobierno si no hubiera sido porque luego Enrique Santiago intervino con energía, defendiendo los principios de la posición oficial, a pesar de todas sus dificultades. Sin ella, con la imagen patética de Marlaska en al estrado, el Gobierno estaba sobre la lona.
Los representantes catalanes fueron claros. Tanto Madrenas por Junts, como Álvaro por ERC, han mostrado la ineficacia del Gobierno. No solo está la división entre el complejo Moncloa -con Interior y con Asuntos Exteriores- y Defensa. Madrenas ha sido contundente al recordar que, hacia mediados de julio, había elementos observables a simple vista, sin esperar los informes de los servicios secretos, que hacían probable una nueva entrada masiva. Luego fue contundente al recordar que Marlaska aseguró que en dos días estaría resuelta la situación, cuando en un mes comenzamos a darnos cuenta de que la gravedad no cesa de aumentar. Así que faltó previsión, análisis, evaluación y autocrítica, y a eso se debe la falta de intervención y la lentitud de movimientos que han permitido el deterioro de la situación en Ceuta.
Jon Iñarritu, de Bildu, ha sido también claro al........
