El ocaso de los predicadores
Opinión | Crónicas galantes
El ocaso de los predicadores
Entre las muchas cosas que se han dicho del expresidente Zapatero estos días se echa en falta su faceta de predicador. Todos los políticos lo son, en la medida que han sustituido el púlpito por la tribuna para dar doctrina a sus parroquianos; pero ZP lleva el concepto a otro nivel. Solo él alcanza en los mítines ese tono de misticismo y trascendencia que acerca la política a la religión.
Están recientes aún los ecos de la frase con la que definió el socialismo, que a su juicio consiste en tener muy poco y dar mucho. Podría ser un versículo del Evangelio: y acaso lo sea. Tampoco vamos a preguntárselo ahora a la inteligencia artificial.
No es esa, en todo caso, la opinión de Carlos Marx, que tiene la patente del invento. Marx, que era más prosaico, definía el socialismo como la abolición de la propiedad privada para ponerla en manos de los trabajadores, aunque en la práctica esa gestión colectiva le tocase al Estado. La idea es más compleja, pero no es este el espacio para entrar en........
