Juancarlista y a mucha honra
Juancarlista y a mucha honra
Nada parece haber pasado cuando en la Maestranza de Sevilla vitorean al rey emérito, un hombre que engañó sabiendo que lo hacía
Nada parece haber pasado cuando en la Maestranza de Sevilla vitorean al rey emérito, un hombre que engañó sabiendo que lo hacía
Al emérito lo reciben en la Maestranza de Sevilla entre vítores y grandes ovaciones y preguntas como «majestad, ¿cuándo va a volver a vivir en España definitivamente?» Y el emérito sonríe y seduce con la mirada de un niño que sabe que ha hecho algo mal, pero también sabe que su papá y su mamá lo quieren y por eso lo perdonan y en nada lo abrazarán y corearán su nombre cuando el niño haga algo bien. Aunque sea mínimamente bien. Eso tiene el amor y la admiración cuando es ciega y no sabe distinguir entre las cosas bien hechas y las mal hechas, mezclándolas, cocinándolas a fuego lento, hasta que desaparecen los matices y no importa si el emérito robó o engañó.
Porque él podía hacerlo porque España se lo permitía e incluso en sus........
