Del corporativismo a la ciudadanía: el desafío pendiente
Más allá de la debilidad institucional y la crisis de gobernabilidad, en Bolivia existe una cuestión estructural que no ha sido suficientemente debatida: la forma en que la sociedad se representa a sí misma y participa en la construcción de las decisiones colectivas.
En efecto, desde la Revolución de 1952, la representación social en nuestro país ha estado fuertemente influida por organizaciones de naturaleza sindical que adquirieron un papel central en la intermediación entre el Estado y la sociedad. A diferencia de la representación ciudadana predominante en las democracias liberales, se privilegió el corporativismo basado en sindicatos obreros, organizaciones campesinas y gremios como los transportistas y comerciantes, que gradualmente adquirieron capacidad de negociación, presión y movilización.
Con el tiempo, este tipo de representación dejó de orientarse exclusivamente a la defensa de intereses legítimos para transformarse en una disputa permanente por cuotas de poder y acceso a recursos públicos. Las huelgas, los bloqueos y la paralización de actividades económicas se convirtieron en instrumentos habituales de negociación política.
El modelo terminó de pervertirse durante el ciclo político del MAS, cuya base social........
