Vivienda: mucho más que reconstruir
Antes del terremoto ya teníamos un problema de vivienda. En una columna que publiqué hace algunos meses señalaba que hablar de déficit habitacional exige distinguir entre quienes necesitan una vivienda nueva y quienes tienen una, pero requieren mejorarla. En el Valle, el déficit cualitativo triplicaba al cuantitativo. El terremoto agravó ambos problemas, pero también nos ofrece una oportunidad extraordinaria para enfrentarlos.
El Gobierno anunció que materializará 1200 subsidios de vivienda nueva que ya estaban asignados en el Valle, por $50.000 millones, y planteó una meta mucho más ambiciosa: 20.000 viviendas nuevas durante los próximos dos o tres años. A ello se suman mejoramientos, vivienda rural e inversiones en agua y saneamiento. Y todo esto frente a más de 11.000 viviendas destruidas y 44.000 averiadas en el departamento.
Son buenas noticias, pero deberíamos hacernos una pregunta de fondo: ¿vamos solamente a reemplazar las viviendas que destruyó el terremoto o vamos a aprovechar esta oportunidad para reducir el déficit habitacional que ya teníamos?
Esto exige pensar la vivienda en varias capas. Algunas familias perdieron completamente su casa y necesitan una nueva; otras........
