La ingeniería de la libertad
La jornada de este 8 de marzo no fue una simple cita en las urnas; fue el primer gran paso de una movilización ciudadana que va comprendiendo los desafíos actuales y la urgencia de transformaciones.
Los colombianos emitieron, a través de su soberanía, un mandato de rectificación del rumbo. El país está reclamando un cambio que no destruya, sino que sane; una evolución con la madurez suficiente para construir sobre lo construido y la determinación de recuperar aquello que la desidia y el extremismo ideológico han dejado en ruinas.
El equilibrio de esta nueva etapa descansará, inexorablemente, en un actor que recobra su peso histórico; el nuevo Congreso de la República. La jornada de este domingo demostró que los colombianos salieron a votar movilizados por un voto de opinión implacable. Esta nueva conformación consolida un renovado freno de mano........
