menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El comunismo y la bicicleta estática

23 0
30.03.2026

La libertad no se negocia por una promesa de eficiencia o de gratuidad que nunca llega, o que si lo hace colapsa. Quienes hoy equiparan las grietas de la democracia liberal con la naturaleza opresiva del modelo comunista cometen un error de diagnóstico fatal. Confundir un servicio público deficiente, o una historia de brechas y deudas sociales, con la pérdida absoluta de la propiedad sobre la propia vida es un paso acelerado hacia el abismo.

La democracia liberal, con todas sus grietas, es un sistema de caminos abiertos. Su bien supremo no es la perfección, sino el desarrollo humano en libertad y la seguridad jurídica. Es un modelo que reconoce a cada individuo como dueño de su destino. El comunismo, por el contrario, parte de la premisa de que el Estado es el único arquitecto. Allí no hay espacio para el crecimiento personal, solo para una masa colectiva moldeada desde la frialdad de una burocracia oficial.

Miremos la realidad de quien........

© El Nuevo Siglo Bogotá