El Reino en Nosotros
En la vida cotidiana, conmemorar la vida y resurrección de Jesús el Cristo no es un acto ritual, sino una decisión consciente de encarnar su mensaje. La buena nueva que nos trae es clara: podemos comunicarnos directamente con el Padre, sin intermediarios. En esa relación íntima, el Padre Nuestro se revela como un portal vivo de transformación, capaz de traer los Cielos a la Tierra.
Decir “nuestro” es reconocer la totalidad. No es mío, ni de los míos, es de todos, sin excepción. El riesgo está en reducir ese nosotros a quienes pensamos y sentimos igual; la invitación es expandirlo hasta abrazar al Todos Nosotros. Allí nace la verdadera hermandad.
Santificar el nombre es reconocer la bondad y el Amor incondicional del Padre en........
