Envejecimiento: el punto ciego del Estado
Un Programa de Mejoramiento de la Gestión en Envejecimiento y Vejez no es una innovación técnica, es una herramienta de transformación.
Chile envejece a una velocidad inédita. Pero el problema no es demográfico. Es político. Mientras la sociedad cambia aceleradamente, el Estado sigue funcionando como si nada hubiera pasado, tratando el envejecimiento como un asunto marginal, encapsulado en una institucionalidad específica, como si bastará con asignarle un servicio y algunos programas para dar por resuelto un fenómeno que, en realidad, redefine toda la vida social.
Envejecer no ocurre en un ministerio: ocurre en la ciudad que expulsa o integra, en el sistema de salud que acompaña o fragmenta, en el transporte que acerca o aísla, en el mercado laboral que incluye o descarta, en las políticas culturales que reconocen o invisibilizan. Ocurre, en definitiva, en la forma en que una sociedad decide quién sigue importando. Y hoy, el Estado chileno no está a la altura de esa decisión.
Lo que tenemos es fragmentación. Salud ve enfermedades, Pensiones ve gasto, Vivienda ve déficit, Desarrollo Social ve vulnerabilidad. Cada sector administra su problema y cumple su indicador, pero nadie asume el conjunto. Nadie está mirando el envejecimiento como lo que es: la nueva estructura de la sociedad.
El resultado es evidente: políticas que llegan tarde, servicios descoordinados y una experiencia cotidiana de vejez........
