El mito de Santiago
“Hay ciudades con mito y ciudades sin mito”, dijo el poeta Gonzalo Rojas en un ensayo sobre Valparaíso y Rubén Darío. Para él, Valparaíso sí lo tenía y este había sido fundado por Darío. Esta idea me llevó a pensar en nuestra ciudad, ¿tiene mito Santiago?
Como el concepto de mito podía llevar demasiado lejos, lo reformulé levemente y les pregunté a algunos amigos por la identidad de la ciudad. Por lo general las respuestas fueron por el lado de las oportunidades que esta ofrecía: aquí están los mejores trabajos, las mejores universidades, la mayoría de la cultura, si te gusta subir cerros, me decían, ahí tienes la cordillera, si lo tuyo es el mar, bueno, está cerca y, si eres santiaguino, probablemente aquí vivirán casi todos tus conocidos. Es lo que podríamos llamar la “ciudad funcional”.
Otras respuestas podrían venir de los turistas que la visitan: ¿qué vienen buscando? ¿Es que persiguen una idea que habita en su imaginación y que buscan experimentar mientras dure su viaje, o no da para tanto? Por poner el ejemplo de París, la ciudad más visitada del mundo, si metemos en la juguera a la Torre Eiffel, música de bandoneón, tipos narigones caminando del brazo de mujeres elegantes y cafés pintorescos que miran a calles pintorescas, entonces probablemente saldrá algo así como el imaginario colectivo de París: algo relacionado al glamour, el romance y la historia. Eso que muestran los comerciales de perfumes.
En Santiago, ahora que se ha vuelto habitual ver en los meses de invierno a familias de brasileros con grandes parkas blancas caminando por Providencia,........
