Anticipación, la clave para un país resiliente
En un contexto de cambio climático, la infraestructura ya no puede diseñarse únicamente para las condiciones históricas conocidas. Debe incorporar escenarios futuros, mayor incertidumbre y capacidad de adaptación.
Cada invierno nos recuerda que la infraestructura no solo debe ser capaz de funcionar en condiciones normales, sino también responder frente a escenarios cada vez más inciertos y extremos. Lluvias intensas, marejadas, remociones en masa, crecidas de ríos o interrupciones de conectividad ya no son eventos excepcionales, sino parte de una nueva realidad climática que obliga a repensar cómo planificamos, mantenemos y gestionamos nuestros territorios.
Las recientes proyecciones sobre un posible fenómeno de El Niño más agresivo durante 2026 vuelven a poner este desafío en la discusión pública. Pero más allá de la intensidad del........
