El poder cambia el Estado permanece
“Y me doy cuenta también de que he vivido tres vidas: la vida pública, la vida privada y la vida secreta. La buena para escribir es la secreta.” La frase de Gabriel García Márquez resulta particularmente inspiradora en estos tiempos. No porque debamos husmear en la vida secreta de quienes ejercen el poder, sino porque, cuando cambia un Gobierno, aparece otra pregunta incómoda: ¿qué parte de la vida pública de una persona puede convertirse en una condena por haber trabajado para el Gobierno anterior?
“Y me doy cuenta también de que he vivido tres vidas: la vida pública, la vida privada y la vida secreta. La buena para escribir es la secreta.” La frase de Gabriel García Márquez resulta particularmente inspiradora en estos tiempos. No porque debamos husmear en la vida........
