La Tierra tiene voz... ¡Clama!
La corteza terrestre jamás guarda silencio; es un testigo que revela. El lunes 10 de agosto por la mañana, un violento sismo de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar desgarró el subsuelo del Chocó. Un rugido sordo, vertical, quebró la fingida pasividad de la selva. En esos interminables segundos, las ondas mecánicas devinieron en un grito áspero, corpóreo. El suelo no sufrió una simple sacudida; protestó. Sacudio el territorio bajo el peso del abandono histórico, liberando una energía acumulada en el manto superior, aviso nefando de que el Pacífico colombiano late, padece, sangra de manera impulsiva.
Percibir el clamor de la tierra........
