¿Lo mismo que Cuba?
La situación de Cuba en materia energética bordea los linderos de la tragedia. Los hospitales ya no pueden funcionar por falta de energía; lo poco que hay de industria está casi paralizado por lo mismo; el turismo, de lo cual viven los cubanos, está que desaparece, pues no hay combustible para los aviones que llegan con visitantes a la isla y por ello su regreso se torna imposible; los vehículos no pueden funcionar por falta de gasolina y la gente tiene que movilizarse a pie, en burros o caballos; los cubanos deben soportar el intenso calor isleño a “palo seco” porque no hay energía para los ventiladores; en los hogares apenas llega la noche tienen que iluminarse con velas, pues ni las chumecas pueden prenderse por la carencia de petróleo.
La situación de Cuba en materia energética bordea los linderos de la tragedia. Los hospitales ya no pueden funcionar por falta de energía; lo poco que hay de industria está casi paralizado por lo mismo; el turismo, de lo cual viven los cubanos, está que desaparece, pues no hay combustible para los aviones que llegan con visitantes a la isla y por ello su regreso se torna imposible; los vehículos no pueden funcionar por falta de gasolina y la gente tiene que movilizarse a pie, en burros o caballos; los cubanos deben soportar el intenso calor isleño a “palo seco” porque no hay energía para los ventiladores; en los hogares apenas llega la noche tienen que iluminarse con velas, pues ni las chumecas pueden prenderse por la carencia de petróleo. En fin, la tragedia en Cuba por la falta de petróleo es inhumana. Se dice que la culpa es de Trump, porque le cortó el chorro a los 100 mil barriles de petróleo que Venezuela le enviaba a Cuba diariamente durante todo el reinado del chavismo, es decir, por más de 25 años. Sin embargo, esa no es solo la causa de la crisis energética que padece Cuba. Hay otras razones. Una, la fundamental, es que el régimen comunista que sojuzga a los isleños desde hace casi siete décadas, nunca procuró invertir en exploración petrolera, pues los recursos, en su mayoría, lo dedicaron únicamente a fortalecer su aparato militar con el objeto de acallar las voces de inconformismo que la mayor parte del pueblo cubano ya no esconde contra la dictadura castrista. Sostienen los expertos, que en el subsuelo isleño sí existen yacimientos de crudo y que si se buscan se encuentran. Pero la dictadura cubana optó por depender de Venezuela en materia petrolera y ahí están las consecuencias. Eso debe servir de ejemplo para Colombia, cuyo presidente lo primero que hizo fue suspender la exploración petrolera, confiado en que Venezuela nos proveería y el resultado fue que perdimos la soberanía energética. Ya no somos autosuficientes en materia gasífera y tenemos que importar gas de lejanas latitudes a precios exorbitantes, pues Venezuela no puede abastecernos ya que el gasoducto binacional por donde se haría parece un colador y para arreglarlo se requieren millones de dólares que Venezuela no tiene ni Colombia tampoco. Ojo pues a todo esto.
